Estas dos moléculas comparten origen, y su historia explica bastante bien cómo funciona el desarrollo farmacéutico cuando sale bien.
El accidente que las conecta
Los investigadores trabajaban sobre el Melanotan II, un análogo de la alfa-MSH desarrollado para estimular el bronceado sin exposición solar. Durante los estudios apareció un efecto secundario inesperado y bastante notorio: excitación sexual y erecciones espontáneas en los participantes.
Ese hallazgo derivó en una línea de desarrollo propia. El PT-141 —bremelanotida— es un metabolito del Melanotan II optimizado para conservar el efecto sobre el deseo y minimizar el pigmentario.
Por qué uno llegó y el otro no
El problema del Melanotan II es que no es selectivo. Activa el MC1R, responsable de la pigmentación, pero también el MC3R y el MC4R, implicados en apetito, náuseas y respuesta sexual. Produce un conjunto de efectos que nadie pidió.
El PT-141 aisló el efecto útil y lo llevó por el proceso completo: ensayos de fase 3 —el programa RECONNECT—, revisión regulatoria y aprobación de la FDA en junio de 2019 como Vyleesi, para el trastorno del deseo sexual hipoactivo adquirido en mujeres premenopáusicas.
Con eso vino lo que solo tienen los fármacos aprobados: dosis validada (1,75 mg), pauta definida (máximo una dosis cada 24 horas y ocho al mes) y contraindicaciones formalizadas.
El historial del Melanotan II
Aquí no estamos ante la ausencia de datos que caracteriza a otros compuestos de este catálogo, sino ante lo contrario: una acumulación de reportes de casos, que es como la literatura médica registra problemas cuando no hay ensayos.
Erupción de nevos melanocíticos atípicos, oscurecimiento rápido de lunares existentes, casos publicados de melanoma maligno incluido melanoma de mucosa oral. Toxicidad sistémica con rabdomiólisis y fallo renal agudo, alguno con ingreso en cuidados intensivos. Priapismo con necesidad de descompresión quirúrgica.
Las agencias de Estados Unidos, Reino Unido y Australia han emitido advertencias públicas contra su uso.
Lo que conviene saber del PT-141 igualmente
No es inocuo. Las náuseas son su efecto dominante y fueron la causa principal de abandono en los ensayos, por un motivo mecanístico: hay receptores de melanocortina en zonas del tronco encefálico implicadas en el reflejo del vómito.
Produce además un aumento transitorio de la presión arterial con descenso de la frecuencia cardíaca, por lo que está contraindicado en hipertensión no controlada y en enfermedad cardiovascular establecida.
Y una advertencia sobre lo que circula: en canales de investigación el PT-141 se vende sobre todo en spray nasal y para hombres. Ninguna de las dos cosas corresponde a lo aprobado. El producto evaluado es un autoinyector subcutáneo, y el uso masculino se investigó sin completar el desarrollo, así que no hay dosis validada para esa población.