Incretinas (GLP-1, GIP, glucagón)
Las incretinas son hormonas que el intestino libera al comer para avisar al páncreas y al cerebro. Los fármacos de esta familia son análogos sintéticos modificados para durar días o semanas en lugar de minutos. Es la única categoría de péptidos con medicamentos aprobados para obesidad y con ensayos de decenas de miles de participantes.
7 péptidos en esta familia
- Clínica consolidada

Semaglutida
El análogo de GLP-1 que cambió el tratamiento de la obesidad. Pérdidas de peso cercanas al 15 % en ensayos con miles de personas, aprobación en prácticamente todo el mundo y beneficio cardiovascular demostrado.
- Clínica consolidada

Tirzepatida
El primer agonista dual GIP y GLP-1 aprobado. En comparación directa superó a la semaglutida en pérdida de peso, con cifras cercanas al 21 % a las 72 semanas, y suma una indicación aprobada para apnea del sueño.
- Ensayos sólidos

Retatrutida
El triple agonista de Eli Lilly y la cifra más alta de pérdida de peso vista en un ensayo con fármacos: 28,3 % a las 80 semanas en TRIUMPH-1. Todavía no está aprobado, y la solicitud a la FDA está prevista para 2027.
Prohibido en deporte (S0) - Clínica consolidada

Liraglutida
El primer análogo de GLP-1 que se aprobó para obesidad. Menos potente que semaglutida y tirzepatida, y de aplicación diaria, pero ya existe como genérico y suele ser la opción más accesible de la familia.
- Clínica consolidada

Dulaglutida
El agonista de GLP-1 semanal de Eli Lilly, aprobado desde 2014 para diabetes tipo 2. Baja peso de forma modesta (no está aprobado para obesidad), pero su pluma es de las más fáciles de usar y el ensayo REWIND demostró beneficio cardiovascular incluso en prevención primaria.
- Ensayos sólidos

Cagrilintida
Un análogo de amilina que ataca la saciedad por una vía distinta del GLP-1. Combinado con semaglutida en CagriSema alcanzó un 20,4 % de pérdida de peso, y la solicitud de aprobación está en manos de la FDA.
Prohibido en deporte (S0) - Clínica consolidada

Exenatida
El primer agonista de GLP-1 que llegó al mercado, descubierto en la saliva del monstruo de Gila. Abrió el camino de Ozempic y Mounjaro en 2005, pero su eficacia menor y su dosificación incómoda lo dejaron como pieza de museo útil: barato donde sigue disponible, superado en todo lo demás.
Seguir leyendo
Contenido con fines informativos y educativos. No constituye consejo médico.