El agua bacteriostática es agua para inyección a la que se le añade alcohol bencílico al 0,9 % como conservante. Ese conservante inhibe el crecimiento bacteriano, lo que permite pinchar el mismo vial varias veces a lo largo de semanas.
Es la diferencia práctica con el agua estéril normal, que no lleva conservante: sirve para una única extracción, porque a partir de la primera punción el contenido queda expuesto.
Con agua bacteriostática, un vial reconstituido y refrigerado a 2-8 °C se mantiene razonablemente estable entre tres y cuatro semanas. Sin refrigeración la degradación es cuestión de horas o días, según el compuesto.
Dos precauciones que conviene conocer. El alcohol bencílico no debe usarse en recién nacidos, por casos de toxicidad descritos, y hay personas con sensibilidad a él. Y para péptidos que se aplican en dosis muy grandes, el volumen acumulado de conservante puede llegar a ser relevante.
Un detalle sobre la aritmética: el alcohol bencílico ocupa volumen, pero a la concentración del 0,9 % su aporte es despreciable para los cálculos de reconstitución. Se puede tratar el agua bacteriostática como agua a efectos de concentración.