Vía subcutánea

También: SC, subcutánea

Inyección en el tejido graso justo bajo la piel. Es la vía habitual de casi todos los péptidos por su absorción lenta y sostenida.

La vía subcutánea deposita el producto en el tejido adiposo que hay bajo la dermis, por encima del músculo. Es la vía por defecto de casi todos los péptidos.

Se usa por dos razones. La absorción es lenta y sostenida, lo que da un perfil de concentración más plano que la vía intramuscular o intravenosa. Y es técnicamente sencilla: agujas cortas y finas, poco dolor, se puede hacer en casa.

Los sitios habituales son el abdomen —evitando unos centímetros alrededor del ombligo—, la cara externa del muslo, la parte superior externa del glúteo y la parte posterior del brazo. La absorción varía ligeramente entre zonas; el abdomen suele ser la más rápida.

Rotar los sitios no es una recomendación cosmética. Inyectar repetidamente en el mismo punto produce lipohipertrofia: un engrosamiento del tejido graso que altera la absorción de forma impredecible. Importa más cuanto más frecuente sea la aplicación, así que pesa mucho en compuestos diarios y poco en los semanales.

La técnica básica: pellizcar suavemente la piel, insertar la aguja, inyectar despacio y retirar. Con agujas cortas de insulina no suele hacer falta ángulo de 45 grados.

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Contenido con fines informativos y educativos. No constituye consejo médico.