La fentermina es un estimulante emparentado con las anfetaminas que suprime el apetito actuando sobre la noradrenalina. Está aprobada desde los años 50 para el tratamiento de la obesidad a corto plazo —semanas, no años— y en varios países de la región es el fármaco para bajar de peso más recetado por una razón simple: cuesta una fracción de lo que cuesta cualquier GLP-1.
La comparación con la familia de Ozempic, que domina las búsquedas de «fentermina vs», es un contraste de épocas. La fentermina produce pérdidas medias del 3 al 5 % del peso, con efecto que se agota al suspenderla; los análogos de GLP-1 llegan al 15–21 % con uso continuado. El perfil de efectos también difiere: la fentermina es un estimulante —insomnio, taquicardia, presión arterial elevada, boca seca— con contraindicación en enfermedad cardiovascular, hipertiroidismo y ansiedad, y con potencial de dependencia que explica por qué su indicación es corta.
En México circula sobre todo como Acxion y Terfamex, con receta controlada, y existe la combinación fentermina-topiramato aprobada en Estados Unidos para uso prolongado. No es un péptido ni actúa sobre hormonas intestinales: aparece en este glosario porque es el punto de comparación constante de los fármacos que sí cubrimos, y porque la pregunta práctica —¿barato y corto, o caro y sostenido?— es una decisión médica real que las fichas de semaglutida y tirzepatida ayudan a poner en números.