Es la comparación más buscada de todo este mundo, y por suerte es de las pocas que tiene una respuesta basada en un ensayo directo en lugar de en comparaciones indirectas.
Lo que las diferencia de verdad
La semaglutida activa un receptor: el del GLP-1. La tirzepatida activa dos: el del GLP-1 y el del GIP.
El GIP es la otra gran hormona incretina que el intestino libera al comer. Durante años se la consideró un callejón sin salida terapéutico, porque en personas con diabetes tipo 2 su efecto sobre la insulina parecía apagado. La tirzepatida cambió esa lectura: al estimular ambos receptores a la vez aparecen efectos que ninguno consigue por separado —mejor manejo de los lípidos por el tejido graso, mayor sensibilidad a la insulina y, curiosamente, menos náuseas de las esperables para el grado de pérdida de peso alcanzado—.
El ensayo que zanja la discusión
SURMOUNT-5 enfrentó a las dos moléculas en personas con obesidad. A las 72 semanas:
| | Pérdida media de peso |
|---|---|
| Tirzepatida | 20,2 % |
| Semaglutida 2,4 mg | 13,7 % |
Seis puntos y medio de diferencia. En una persona de 100 kg son unos seis kilos y medio adicionales.
Esa cifra encaja con lo que ya se veía comparando sus ensayos pivotales por separado: 14,9 % para la semaglutida en STEP 1 y 20,9 % para la tirzepatida en SURMOUNT-1.
Dónde la semaglutida sigue ganando
Reducir la comparación a los kilos sería un error, porque la semaglutida tiene dos cosas que la tirzepatida todavía no.
El beneficio cardiovascular demostrado. El ensayo SELECT, con más de 17.000 participantes con sobrepeso u obesidad y enfermedad cardiovascular establecida sin diabetes, mostró una reducción del 20 % en la combinación de infarto, ictus y muerte cardiovascular. Es el dato que convirtió a esta familia en algo más que un tratamiento del peso, y la tirzepatida no tiene aún un equivalente.
La presentación oral. Rybelsus existe, y COFEPRIS autorizó además la semaglutida oral de 25 mg. Para quien no quiere inyectarse, no hay alternativa en tirzepatida.
A eso se suma un factor menos técnico pero real: la semaglutida lleva más años en el mercado y en más manos, así que el conocimiento sobre su comportamiento a largo plazo es mayor.
Dónde gana la tirzepatida más allá del peso
En diciembre de 2024 la FDA aprobó la tirzepatida para apnea obstructiva del sueño en adultos con obesidad, tras los ensayos SURMOUNT-OSA. Es la primera vez que un fármaco recibe esa indicación, y para quien tiene ambas condiciones cambia la ecuación por completo.
Sus programas en esteatohepatitis metabólica e insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada también han dado resultados positivos.
Lo que comparten y conviene saber
- El escalado no es negociable en ninguna de las dos. La mayoría de los abandonos por náuseas ocurren cuando se acelera el ritmo o se salta un escalón.
- Ambas se recuperan al suspender. El seguimiento del STEP 1 mostró recuperación de cerca de dos tercios del peso perdido al año de dejarla. Son tratamientos crónicos.
- La masa muscular importa. Una parte del peso perdido es masa magra. Proteína alta y entrenamiento de fuerza es la recomendación consistente en la literatura, y pesa más con la tirzepatida precisamente porque la pérdida es mayor.
- Misma contraindicación absoluta: antecedente personal o familiar de carcinoma medular de tiroides o síndrome MEN2.
- Ninguna está prohibida por la Agencia Mundial Antidopaje.
Si la pregunta real es el precio
Aquí entra la conversación del mercado gris, y conviene tenerla con los datos delante. Estas dos son de los poquísimos compuestos de este catálogo que existen como producto farmacéutico aprobado y disponible con receta en buena parte de América Latina: dosis verificada, esterilidad garantizada, ficha técnica con contraindicaciones.
Un vial etiquetado para investigación lleva el mismo nombre en la etiqueta y no ofrece ninguna de esas tres cosas. Cuando la versión aprobada existe y se consigue, el único argumento a favor de la otra es el precio.