KPV es un tripéptido derivado de la hormona estimulante de melanocitos que se estudia como antiinflamatorio intestinal. Es pequeño, barato y aparece en cada vez más protocolos digestivos, casi siempre acompañando al BPC-157. Su pauta tiene menos base que la de su compañero.
Cuánto circula
200 a 500 mcg una vez al día, con 300 mcg como cifra más repetida. Por vía oral en cápsulas para colitis, síndrome de intestino irritable y "permeabilidad"; por vía subcutánea para inflamación general, alergias o piel. Algunos protocolos reparten 500 mcg en dos tomas.
El origen es más difuso que en otros péptidos. Los estudios en ratones con colitis usaron KPV disuelto en el agua de bebida o en nanopartículas orales, y las cantidades por kilo son mucho mayores que las que circulan. No hay una conversión que lleve de ahí a 300 mcg: la cifra se copió de la pauta genérica de otros péptidos pequeños y se quedó.
Cómo se organiza el protocolo que circula
Una toma diaria durante 4 a 8 semanas, sin escalado ni descanso definido. En protocolos digestivos suele ir con BPC-157 oral, y en los de piel con GHK-Cu. Ninguna de esas combinaciones tiene estudio.
Vía y momento
La oral es la que tiene sentido según los estudios: el tripéptido se absorbe por el transportador PepT1 de las células intestinales, que es justo donde se quiere que actúe, y en ratones el efecto fue local. La subcutánea es una extensión de foros para objetivos sistémicos, sin ningún dato de que KPV inyectado alcance nada. Por vía oral se toma en ayunas, otro detalle sin estudio.
Los viales de 5 y 10 mg se reconstituyen con 2 ml; 300 mcg de un vial de 5 mg en 2 ml son 12 unidades de jeringa. La tabla de rendimiento por vial y la calculadora de cada presentación tienen el resto.
Qué no dicen estas cifras
No hay ningún dato humano: ni de absorción oral, ni de exposición, ni de efecto, ni de seguridad. Todo lo que existe es en ratones con colitis inducida, un modelo que se parece a la enfermedad inflamatoria intestinal humana lo suficiente para justificar investigación y no lo suficiente para justificar una dosis. La combinación con BPC-157, que es como más se usa, suma dos incógnitas sin restar ninguna.