La ipamorelina es el secretagogo más usado en los protocolos de recomposición corporal, en buena parte porque es el más selectivo: libera hormona de crecimiento sin el aumento de cortisol y prolactina de sus antecesores. Su pauta, en cambio, no es más sólida que la de los demás.
Cuánto circula
Lo habitual son 100 a 300 mcg por inyección subcutánea. La toma que aparece en casi todos los protocolos es la de antes de dormir; a partir de ahí se añade una segunda en ayunas por la mañana, y en las versiones más intensas una tercera después de entrenar. Tres tomas de 300 mcg son casi 1 mg diario, que es el techo de lo que se reporta.
La cifra de 100 mcg tiene un ancla real. Los estudios farmacológicos de los años noventa mostraron que 1 mcg/kg de ipamorelina produce un pico de hormona de crecimiento comparable al de GHRP-6, sin el cortisol; para una persona de 70 a 100 kg eso son 70 a 100 mcg. Lo que no tiene ancla es multiplicarlo por tres tomas ni sostenerlo durante meses.
Cómo se organiza el protocolo que circula
Se suele empezar con la toma nocturna sola durante una o dos semanas y después pasar a dos tomas. La combinación con CJC-1295 sin DAC, en la misma jeringa y en las mismas tomas, es tan frecuente que muchos vendedores la presentan como un solo producto; ese blend tiene su propia página y su calculadora. Los ciclos van de 8 a 12 semanas con un mes de descanso, por la idea de que el receptor de grelina se desensibiliza con el uso continuo. Con hexarelina eso está descrito; con ipamorelina no se ha medido en personas.
Vía y momento
Subcutánea, en abdomen. El momento importa más que en otros péptidos, y es la parte de la pauta con base fisiológica: la glucosa y los ácidos grasos en sangre reducen el pulso de hormona de crecimiento, así que la inyección va en ayunas, al menos dos horas después de comer, y la toma nocturna se coloca justo antes de dormir para sumarse al pulso natural del sueño profundo.
Con un vial de 5 mg y 2 ml de agua, 200 mcg son 8 unidades de jeringa; con 1 ml, 4. La tabla de rendimiento por vial y la calculadora de cada presentación tienen el detalle.
Qué no dicen estas cifras
No dicen qué pasa con los niveles de IGF-1, la glucosa o la retención de líquidos al cabo de meses, porque los únicos ensayos con ipamorelina fueron intravenosos, cortos y para otra indicación. No hay curva de dosis-respuesta subcutánea ni datos de seguridad en adultos sanos. Y que la molécula sea más selectiva que GHRP-2 o GHRP-6 no la convierte en más estudiada: es la misma incertidumbre con menos efectos secundarios conocidos.